Sam Darnold y los Jets derrotan a unos mediocres Cowboys

Gran performance del joven QuarterBack en su retorno a las canchas. Dallas pasa vergüenza por tercera semana consecutiva.

En una cálida tarde otoñal en el MetLife Stadium, se vivió la sexta semana con el choque de dos equipos con aspiraciones muy distintas. Por un lado, los locales venían de una derrota aplastante ante los Eagles de Philadelphia, acumulando así su cuarta derrota al hilo. Por el otro, Dallas buscaba revancha después de sus dos derrotas en semanas anteriores (Saints y Packers respectivamente).

Ambos equipos colisionaron con expectativas para ganar el juego, pero fueron los Jets los que se impusieron temprano. Un acarreo de Bell puso en ventaja a los neoyorquinos, que solo convirtieron un field goal en todo el cuarto.

La primera mitad nos mostró un nivel desconocido para los dirigidos por Adam Gase, que dominaron a los Cowboys en ambos lados del campo.

El gran protagonista texano fue el Kicker Brett Maher, que metió tres de sus cuatro tiros de campo; el más largo siendo de 62 yardas, récord personal y de temporada. El segundo tiempo fue distinto, con una ofensiva que pareció volver a la normalidad.

El juego se decidió en los últimos momentos, cuando Dak Prescott no pudo convertir el intento de dos puntos, que hubiera empatado el encuentro.

Los Jets no solo recuperaron a su joven estrella, sino que además obtuvieron su primera victoria gracias a su protagonismo.


¿Por qué ganaron los Jets?

Por el simple hecho de no poder detener a un Sam Darnold que volvió a las canchas al más alto nivel. Dallas no encontró respuestas a la promesa neoyorquina, que pasó para 338 yardas, con dos pases touchdown y 23 pases de 32 intentos. Si, tuvo una intercepción; pero esto no le impidió de abandonar MetLife Stadium con una victoria entre sus manos.


Le’Veon Bell escapando de la marca de Leighton Vander Esch. El Running Back acumuló 50 yardas en 14 acarreos. (Michael Owens/Getty Images)

¿Por qué perdieron los Cowboys?

Como vimos en las últimas tres semanas, el equipo de Dallas tuvo un muy lento comienzo de juego. No pudieron encontrarse en la zona roja, y se la defensa no encontró respuesta ante el joven Quarterback. La remontada final consistía en destellos de grandeza y suerte, pero no prosperaron, abandonando el partido con un sabor de boca muy amargo.

El equipo sigue estancado en un pozo del que no parece querer salir.


Momento clave

El momento clave del juego, fue la posibilidad de la defensa neoyorquina de frenar a un Dak Prescott que venía ya encendido después de una corrida de 4 yardas para descontar el marcador. Sin embargo, el corazón de miles de televidentes texanos se desarmó al ver el pase del QB tocar el suelo, sin banderas, sin nada…

Gran tarea de Marcus Maye al detener a Jason Witten.


Jugada del partido

La jugada del partido es, sin lugar a dudas, el increíble pase de 92 yardas de Sam Darnold a Robby Anderson. Pase milimétrico que tuvo un gran impacto moral para Dallas.

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